SAN ANTONIO OESTE (ASA)- El hundimiento del buque "Don Félix" con el que se pretende inaugurar el parque submarino del golfo San Matías, fue postergado una vez más. Según se explicó oficialmente, en esta ocasión el impedimento fue la altura de las mareas que este fin de semana no serán lo suficientemente amplias como para poder mover la embarcación. En la tarde del miércoles, cuando se daba la pleamar, se pretendió remolcarlo desde el sitio en el que fue reparado, a pocos metros del muelle de gomas, hasta uno de los amarraderos de ese puerto pesquero.

"Cuando se trató de llevarlo a puerto y dejarlo amarrado para terminar algunos detalles, notamos que no se está dando la altura de la marea para poder moverlo", expresó Claudio Barbieri, delegado municipal del balneario Las Grutas y responsable de la empresa de buceo de la villa.

"Cuando se trató de llevarlo a puerto y dejarlo amarrado para terminar algunos detalles, notamos que no se está dando la altura de la marea para poder moverlo", expresó Claudio Barbieri, delegado municipal del balneario Las Grutas y responsable de la empresa de buceo de la villa.
Deshidratación y buceo ¿no son términos opuestos? NO, muy al contrario de lo que muchos creen.
Muchos buceadores dan por hecho que al desarrollar su actividad bajo el agua la posibilidad de deshidratarse es nula. Esto es sin duda un gran error: una vez el cuerpo se sumerge en el agua éste experimenta una serie de cambios totalmente necesarios para su adapte a un medio que no le es habitual. Entre estos cambios destaca la pérdida de agua, por un incremento de la diurésis (excreción de la orina).
Pero no sólo eso: el desarrollo de una actividad física tan exigente como puede ser el buceo, supone una pérdida de líquidos muy importante, los cuales se expulsan a través del sudor y también de la respiración (que tendrá como objetivo regular la temperatura del cuerpo).
En consecuencia: el buceo es uno de los deportes más deshidratantes de cuantos existen.
Si normalmente la gran mayoría de los médicos señalan que todas las personas deben beber una media de dos litros de líquido diarios, cuánto más si hablamos de un deportista que estará consumiendo un nivel de líquidos mucho mayor, debido a la transpiración.

Dado que aproximadamente dos tercios de nuestro peso corporal son agua, la pérdida no compensada de líquido merma la capacidad del individuo para realizar cualquier tipo de ejercicio y eso sin duda se nota... sobre todo bajo el mar.
La deshidratación conlleva cansancio muscular, que en muchas ocasiones puede ser la causa principal de una lesión. Tome buena nota de este dato: el porcentaje de disminución de la capacidad para realizar un trabajo es diez veces superior al porcentaje que la pérdida de agua suponga en el total del peso del individuo; esto supone que una persona que pierde una cantidad de agua igual a un 1% de su peso, disminuirá su capacidad en un 10%... los números hablan por sí mismos.
Al bucear, sometemos a nuestro cuerpo a una pérdida importante de líquido, si no la compensamos bajará nuestro rendimiento y nuestra resistencia, pudiendo sufrir calambres y, en casos más preocupantes, puede llevarnos al temido “golpe de calor” que conllevará (como mal menor) que debamos dejar la inmersión de inmediato.
Por todo ello, nunca debemos esperar a padecer los síntomas de la deshidratación. Debemos tener presente que cuando la sed aparece lo hace como un mecanismo de alerta de nuestro cuerpo, que nos informa de que la deshidratación ya ha comenzado.
Resulta por tanto, del todo imprescindible que durante una jornada de inmersión, bebamos constantemente, aunque no tengamos sed.
La respuesta es clara y sin sabor: agua y solamente agua. Sin duda la más sana y recomendable de todas las posibilidades que se nos ofrecen.
También podremos considerar, como segunda opción, las bebidas isotónicas que aporten a nuestro organismo la ayuda necesaria para reponer electrolitos (sales ionizadas en sangre o líquidos titulares).
Por supuesto que la práctica del buceo no permitirá la ingesta de bebidas gaseosas o de jugos de frutas ácidos y cuanto más del alcohol. Este último es lo más alejado que se puede entender de una dieta saludable para el deportista, por supuesto que no conviene beberlo en un día de inmersión, pero tampoco el día anterior, puesto que siempre permanece alcohol residual en el cuerpo incluso al día siguiente y éste puede tener efectos enormemente negativos para el buceador, ya que limita la capacidad física y mental de la persona.
Tampoco las bebidas gaseosas y/o azucaradas resultan recomendables, puesto que producen gases estomacales que sin duda buscarán los caminos establecidos para salir del cuerpo, lo que puede resultar enormemente incómodo e incluso puede resultar dañino si nos encontramos bajo la presión o, mejor dicho, en la descompresión durante la subida.
En cuanto al café, si bien en principio no resulta desaconsejable (y de hecho puede resultar enormemente agradable una taza caliente al salir del agua), lo cierto es que tiene efectos diuréticos, por lo que incrementa la pérdida de líquidos por la orina, lo que no lo hace recomendable antes de la inmersión.
Muchos buceadores dan por hecho que al desarrollar su actividad bajo el agua la posibilidad de deshidratarse es nula. Esto es sin duda un gran error: una vez el cuerpo se sumerge en el agua éste experimenta una serie de cambios totalmente necesarios para su adapte a un medio que no le es habitual. Entre estos cambios destaca la pérdida de agua, por un incremento de la diurésis (excreción de la orina).
Pero no sólo eso: el desarrollo de una actividad física tan exigente como puede ser el buceo, supone una pérdida de líquidos muy importante, los cuales se expulsan a través del sudor y también de la respiración (que tendrá como objetivo regular la temperatura del cuerpo).
En consecuencia: el buceo es uno de los deportes más deshidratantes de cuantos existen.
Si normalmente la gran mayoría de los médicos señalan que todas las personas deben beber una media de dos litros de líquido diarios, cuánto más si hablamos de un deportista que estará consumiendo un nivel de líquidos mucho mayor, debido a la transpiración.

Dado que aproximadamente dos tercios de nuestro peso corporal son agua, la pérdida no compensada de líquido merma la capacidad del individuo para realizar cualquier tipo de ejercicio y eso sin duda se nota... sobre todo bajo el mar.
La deshidratación conlleva cansancio muscular, que en muchas ocasiones puede ser la causa principal de una lesión. Tome buena nota de este dato: el porcentaje de disminución de la capacidad para realizar un trabajo es diez veces superior al porcentaje que la pérdida de agua suponga en el total del peso del individuo; esto supone que una persona que pierde una cantidad de agua igual a un 1% de su peso, disminuirá su capacidad en un 10%... los números hablan por sí mismos.
Al bucear, sometemos a nuestro cuerpo a una pérdida importante de líquido, si no la compensamos bajará nuestro rendimiento y nuestra resistencia, pudiendo sufrir calambres y, en casos más preocupantes, puede llevarnos al temido “golpe de calor” que conllevará (como mal menor) que debamos dejar la inmersión de inmediato.
Por todo ello, nunca debemos esperar a padecer los síntomas de la deshidratación. Debemos tener presente que cuando la sed aparece lo hace como un mecanismo de alerta de nuestro cuerpo, que nos informa de que la deshidratación ya ha comenzado.
Resulta por tanto, del todo imprescindible que durante una jornada de inmersión, bebamos constantemente, aunque no tengamos sed.
La respuesta es clara y sin sabor: agua y solamente agua. Sin duda la más sana y recomendable de todas las posibilidades que se nos ofrecen.
También podremos considerar, como segunda opción, las bebidas isotónicas que aporten a nuestro organismo la ayuda necesaria para reponer electrolitos (sales ionizadas en sangre o líquidos titulares).
Por supuesto que la práctica del buceo no permitirá la ingesta de bebidas gaseosas o de jugos de frutas ácidos y cuanto más del alcohol. Este último es lo más alejado que se puede entender de una dieta saludable para el deportista, por supuesto que no conviene beberlo en un día de inmersión, pero tampoco el día anterior, puesto que siempre permanece alcohol residual en el cuerpo incluso al día siguiente y éste puede tener efectos enormemente negativos para el buceador, ya que limita la capacidad física y mental de la persona.
Tampoco las bebidas gaseosas y/o azucaradas resultan recomendables, puesto que producen gases estomacales que sin duda buscarán los caminos establecidos para salir del cuerpo, lo que puede resultar enormemente incómodo e incluso puede resultar dañino si nos encontramos bajo la presión o, mejor dicho, en la descompresión durante la subida.
En cuanto al café, si bien en principio no resulta desaconsejable (y de hecho puede resultar enormemente agradable una taza caliente al salir del agua), lo cierto es que tiene efectos diuréticos, por lo que incrementa la pérdida de líquidos por la orina, lo que no lo hace recomendable antes de la inmersión.
Si recordamos aquellas películas futuristas de los ´80, muchas de ellas bien logradas y otras mejor dejarlas en el olvido, donde los soldados utilizaban visores que le proporcionaban frente a sus ojos el más variado tipo de información, sacandonos una callada expresión de "¡Que bueno estaría tener una!" ó para los incrédulos un - "Que pávada más grande". Pues bien como reza la canción el futuro llegó hace rato.
Oceanic comenzó con la planificación de su proyecto Data Mask, hace ya largo tiempo para el uso exclusivo de las fuerzas armadas, como bien sabemos la gran mayoría de los artilujios que hoy en día utilizamos son netamente derivaciones de productos que fueron construidos con fines bélicos.

La Data Mask fué anunciada hace yá unos 2 años, dando a todos los amantes de nuevos juguetes de buceo un motivo más de ansiedad. Oceanic lanzó oficialmente a la venta esta máscara que según la firma será revolucionaria para la industria del buceo.
¿Cómo funciona?
Básicamente es una máscara que incorpora una computadora de buceo dentro. En el interior de la máscara podemos encontrar una pantalla en miniatura con un display y panel (LCD), el cual nos proporcionará datos como profundidad, manómetro y consumo de aire, ya que se sencuentra conectada a la primera etapa por medio de un sistema infrarojo semejante a la de las computadores convencionales inalambricas.
La pantalla de LCD en miniatura le permite enfocar la vista en la inmersión mientras presencia la información más importante de la inmersión. Asimismo brinda al usuario la posiblidad de ajustar la intensidad de tono de la pantalla. Su precio bastante bastante impresionante como el producto, se consigue en USA por U$1500.00.
Oceanic comenzó con la planificación de su proyecto Data Mask, hace ya largo tiempo para el uso exclusivo de las fuerzas armadas, como bien sabemos la gran mayoría de los artilujios que hoy en día utilizamos son netamente derivaciones de productos que fueron construidos con fines bélicos.

La Data Mask fué anunciada hace yá unos 2 años, dando a todos los amantes de nuevos juguetes de buceo un motivo más de ansiedad. Oceanic lanzó oficialmente a la venta esta máscara que según la firma será revolucionaria para la industria del buceo.
¿Cómo funciona?
Básicamente es una máscara que incorpora una computadora de buceo dentro. En el interior de la máscara podemos encontrar una pantalla en miniatura con un display y panel (LCD), el cual nos proporcionará datos como profundidad, manómetro y consumo de aire, ya que se sencuentra conectada a la primera etapa por medio de un sistema infrarojo semejante a la de las computadores convencionales inalambricas.
La pantalla de LCD en miniatura le permite enfocar la vista en la inmersión mientras presencia la información más importante de la inmersión. Asimismo brinda al usuario la posiblidad de ajustar la intensidad de tono de la pantalla. Su precio bastante bastante impresionante como el producto, se consigue en USA por U$1500.00.
01/10: Para los innovadores...
Si creía haber visto todo en diseño de aletas, pues bien se ha equivocado. La empresa norteamericana Omega Aquatics acaba de lanzar un novedoso sistema de altas "anfibias",
llamadas Amphibian™, con las que podemos caminar e incluso trepar las escalerrillas de la embarcación más comodamente.
Según sus fabricantes, gracias a la pala retractil con las que cuentan las Amphibian™ el buzo podrá transitar todo tipo de terreno sin tener que cargar sus aletas en las manos, incluso pudiendo entrar en los buceos de costa de forma práctica y segura, una vez en posición debajo del agua la pala vuelve a su posición horizontal para permitir el desempeño habitual.
Se encuentran disponibles en diferentes talles y colores.

Según sus fabricantes, gracias a la pala retractil con las que cuentan las Amphibian™ el buzo podrá transitar todo tipo de terreno sin tener que cargar sus aletas en las manos, incluso pudiendo entrar en los buceos de costa de forma práctica y segura, una vez en posición debajo del agua la pala vuelve a su posición horizontal para permitir el desempeño habitual.
Se encuentran disponibles en diferentes talles y colores.
Hay una cuestión que se confunde sistemáticamente, y que debería aclararse dada la vital relevancia que tiene en el submarinismo. Se confunde muchas veces una crisis de ansiedad, con un ataque de pánico.
Muchas de las experiencias que se explican en general en submarinismo, se refieren a crisis de ansiedad y pocas a ataque de pánico aunque se mencionan como tal. Va mas allá de una cuestión semántica, ya que los que han padecido esta experiencia, deben conocer que hay un grado mayor de severidad, mucho más peligroso en submarinismo, y que es, lo que en realidad es un ataque de pánico.
Un estado de ansiedad adaptativo, todos lo tenemos ante situaciones novedosas (el curso, primeras inmersiones, nuevos progresos), luego están las crisis de ansiedad, más o menos intensas , donde la persona mantiene cierto nivel de raciocinio, y puede tranquilizarse, y/o recibir ayuda, y que puede remitir, pero también puede evolucionar a un estado de pánico.

Cuando hay pánico, hay perdida de conciencia, se desencadenan determinados fenómenos neuroquímicos con descarga masiva de adrenalina, quedando la persona fijada en conductas de supervivencia muy primarias. Lo relevante en este caso, es que tanto por pánico activo como pasivo, no hay posibilidad de retorno a la normalidad, salvo una vez fuera del agua.
En pánico pasivo, la persona corre un claro riesgo de ahogarse, en pánico activo hay una salida descontrolada con alto riesgo de bloqueo de glotis, y sobre expansión pulmonar , con riesgo añadido de accidente por nitrógeno, especialmente si buceamos profundo. La persona después de un ataque de pánico no recuerda prácticamente nada , salvo pasajes oníricos.
Además es muy peligroso asistir a alguien en pánico, solo al alcance de personas con elevada experiencia y en circunstancias específicas (poder placarlo por detrás, tener más fuerza que la víctima y teniendo en cuenta que una persona en pánico puede desarrollar un fuera enorme) , ya que el potencial rescatador puede poner seriamente su vida en peligro.
Mi experiencia es que las pocas personas que realmente han padecido un ataque de pánico no han vuelto a bucear.
Hay que decir que la mayoría de veces la cuestión no pasa de un ataque de ansiedad, que en si mismo, no hace abortar la inmersión, pero hay que ser cauto y no minimizarlo.
En este sentido es esencial no superar los propios límites e ir poco a poco.
Conozco excelentes y muy experimentados buzos, a los cuales pone ansiosos bucear en cuevas (alguno por alguna mala experiencia) y simplemente no lo hacen, a otros no les interesa bucear profundo por el riesgo añadido que supone.
A partir de ahí hay algunas premisas recomendables , por ejemplo, si tienes ansiedad en inmersión , y puedes controlarla, sigue buceando si quieres, incluso puede ser positivo, para no sobredimensionar el problema , pero nunca compliques más la inmersión después de un problema de ansiedad. Me refiero si te ocurre a 20 metros , sigue ahí o casi mejor si puedes sube a menor cota, si aparece corriente o cualquier cuestión que dificulte la inmersión abórtala
En un estado previo de nerviosismo, cualquier nimiedad, (agua en la mascara, aletazo, sensación de narcosis...)puede hacer volver a aflorar la ansiedad, y desencadenar una ataque de pánico.
El control (y autocontrol) en una persona ansiosa es esencial. Hay técnicas para incrementar dicho control. Pueden establecerse unos códigos. Por ejemplo , pactar una señal de problema de ansiedad, (la clásica de problema con la mano señalando la cabeza) y se comenta que mesure su problema de 1 a 5 ,donde 5 seria el limite máximo a partir del cual abortamos la inmersión . Se dan unos valores a cada nivel 1, 2,3,4, y 5. Así el sabe que el acompañante sabe en todo momento como se siente y sabe que tiene el control y la decisión de acabar la inmersión cuando quiera, con la única premisa de que la subida sea de manera controlada.
Al tiempo el puede "auto controlarse" y medir algo tan subjetivo como sus propias sensaciones.
Por D. Antonio Bermejo Morales - Psicologo e instructor OWSI
Muchas de las experiencias que se explican en general en submarinismo, se refieren a crisis de ansiedad y pocas a ataque de pánico aunque se mencionan como tal. Va mas allá de una cuestión semántica, ya que los que han padecido esta experiencia, deben conocer que hay un grado mayor de severidad, mucho más peligroso en submarinismo, y que es, lo que en realidad es un ataque de pánico.
Un estado de ansiedad adaptativo, todos lo tenemos ante situaciones novedosas (el curso, primeras inmersiones, nuevos progresos), luego están las crisis de ansiedad, más o menos intensas , donde la persona mantiene cierto nivel de raciocinio, y puede tranquilizarse, y/o recibir ayuda, y que puede remitir, pero también puede evolucionar a un estado de pánico.

Cuando hay pánico, hay perdida de conciencia, se desencadenan determinados fenómenos neuroquímicos con descarga masiva de adrenalina, quedando la persona fijada en conductas de supervivencia muy primarias. Lo relevante en este caso, es que tanto por pánico activo como pasivo, no hay posibilidad de retorno a la normalidad, salvo una vez fuera del agua.
En pánico pasivo, la persona corre un claro riesgo de ahogarse, en pánico activo hay una salida descontrolada con alto riesgo de bloqueo de glotis, y sobre expansión pulmonar , con riesgo añadido de accidente por nitrógeno, especialmente si buceamos profundo. La persona después de un ataque de pánico no recuerda prácticamente nada , salvo pasajes oníricos.
Además es muy peligroso asistir a alguien en pánico, solo al alcance de personas con elevada experiencia y en circunstancias específicas (poder placarlo por detrás, tener más fuerza que la víctima y teniendo en cuenta que una persona en pánico puede desarrollar un fuera enorme) , ya que el potencial rescatador puede poner seriamente su vida en peligro.
Mi experiencia es que las pocas personas que realmente han padecido un ataque de pánico no han vuelto a bucear.
Hay que decir que la mayoría de veces la cuestión no pasa de un ataque de ansiedad, que en si mismo, no hace abortar la inmersión, pero hay que ser cauto y no minimizarlo.
En este sentido es esencial no superar los propios límites e ir poco a poco.
Conozco excelentes y muy experimentados buzos, a los cuales pone ansiosos bucear en cuevas (alguno por alguna mala experiencia) y simplemente no lo hacen, a otros no les interesa bucear profundo por el riesgo añadido que supone.
A partir de ahí hay algunas premisas recomendables , por ejemplo, si tienes ansiedad en inmersión , y puedes controlarla, sigue buceando si quieres, incluso puede ser positivo, para no sobredimensionar el problema , pero nunca compliques más la inmersión después de un problema de ansiedad. Me refiero si te ocurre a 20 metros , sigue ahí o casi mejor si puedes sube a menor cota, si aparece corriente o cualquier cuestión que dificulte la inmersión abórtala
En un estado previo de nerviosismo, cualquier nimiedad, (agua en la mascara, aletazo, sensación de narcosis...)puede hacer volver a aflorar la ansiedad, y desencadenar una ataque de pánico.
El control (y autocontrol) en una persona ansiosa es esencial. Hay técnicas para incrementar dicho control. Pueden establecerse unos códigos. Por ejemplo , pactar una señal de problema de ansiedad, (la clásica de problema con la mano señalando la cabeza) y se comenta que mesure su problema de 1 a 5 ,donde 5 seria el limite máximo a partir del cual abortamos la inmersión . Se dan unos valores a cada nivel 1, 2,3,4, y 5. Así el sabe que el acompañante sabe en todo momento como se siente y sabe que tiene el control y la decisión de acabar la inmersión cuando quiera, con la única premisa de que la subida sea de manera controlada.
Al tiempo el puede "auto controlarse" y medir algo tan subjetivo como sus propias sensaciones.
Por D. Antonio Bermejo Morales - Psicologo e instructor OWSI
Categoría: General
Enviado por: immersione

El Parque Nacional Mochima, ubicado en áreas costeras de Anzoátegui y Sucre, comprende 32 islas y posee 950 kilómetros cuadrados bañados de aguas azul turquesa. Un paraíso para actividades subacuáticas.
Allí, se puede volver a “ser del agua”, ese ambiente donde todos iniciamos nuestras vidas. “Cuando estamos debajo, en el agua, durante varios minutos nuestra memoria vuelve al vientre materno, donde se inició todo. Por ello, cualquier persona que tiene una experiencia inicial con el buceo casi siempre regresa por más”, señaló Alfredo Ramírez, instructor de submarinismo y fotógrafo subacuático.
Es una actividad recreativa de riesgo controlado, que puede ser practicada por grandes y chicos. “Es una puerta abierta a otro mundo dentro del planeta. Muchas personas viven frente a las costas del parque acuático más grande de Venezuela, y no conocen ni se imaginan las maravillas que cobija".
Un mundo accesible
Precisamente, una vez que terminan las blancas arenas de las orillas insulares y continentales, bajo las olas se inicia un reino desconocido para muchos, pero inolvidable para aquellos que se atreven a adentrarse.
“Como empresa tenemos programas en los que pueden participar incluso niños entre cinco y 10 años de edad”, manifestó Teresa Alfe, administradora de la operadora Horisub, empresa de este ramo que funciona desde 1985.
Las compañías que se dedican a estas lides en Anzoátegui ofrece una variedad de experiencias: desde una sencilla inmersión, hasta certificar a la persona como un profesional en esta actividad.
“Todo depende de la disposición y el gusto. Hay precios y facilidades que se adaptan a todo tipo de público. Por ejemplo, la actividad con niños denominada ‘Bubble makers’ (hacedores de burbujas) cuesta Bs. 95.000 . En ella los pequeños bajan hasta dos metros de profundidad. Incluye guías, equipo y traslados”.
Con 35 años de experiencia en temas de buceo, Vinicio Albanese regenta Explosub, otra operadora comercial que brinda diversión bajo el agua.
“Esta parte del país se presta para cualquier tipo de inmersión, desde las más básicas hasta las que poseen mayores índices de riesgo. Cada una de ellas será una experiencia distinta”.
Alfredo Ramírez añadió que en los feudos naturales del Parque Nacional Mochima existen diversas locaciones especiales para realizar submarinismo de todo tipo.
“Tenemos formaciones similares a paredes, naufragios, cuevas, arrecifes cresta de pináculo y de coral. Los sitios de buceo se encuentran en su mayoría a no más de 50 minutos de navegación desde tierra firme. Las profundidades en la mayoría de esos puntos están entre 30 y 120 pies. Hay de todo y para todos”, dijo Ramírez.
Curso básico de tres días
Para quien desee bucear en aguas del parque nacional Mochima sin certificarse, operadoras locales ofrecen planes como el Instructor Discovery Scuba (entre Bs 150 mil y 190 mil). Es un curso de exploración que constan de una sesión inicial en una piscina y dos días en el mar. Se aprende lo básico, pero no se entrega certificación como buzo.
28/08: Discusión de la semana
Ante la tendencia mundial en los principales centros de buceo del mundo,
¿Debería ser obligatorio un seguro de buceo scuba para su práctica en Argentina?
Dejanos tu opinión.

¿Debería ser obligatorio un seguro de buceo scuba para su práctica en Argentina?
Dejanos tu opinión.

28/08: Gran idea
Hola!!!! quiero felicitarlos por la idea. Espero que se llene de aficionados al buceo y que podamos compartir experiencias, consultas, respuestas con todos los interesados.
Adelante, y que sean muchos los usuarios.
Eduardo
Adelante, y que sean muchos los usuarios.
Eduardo
13/08: Bienvenido a ScuBlog!
Si bien para nosotros los buzos el submarinismo es una actividad placentera de ocio y dispersión por excelencia, que logra transportarnos al mundo Sub, tenemos que considerar su importancia social. Pocas actividades gozan de contar con tal nivel de cofraternidad, camaradería y solidariadad que se promueve dentro de nuestras fronteras, por lo dicho que deseamos brindar a la comunidad del buceo un nuevo espacio para el debate, publicación de experiencias, noticias y novedades, y todo aquel aporte que consideres a nuestra comunidad.
Bienvenido a tu espacio fuera del agua, Bienvenido a ScuBlog!
Equipo de Tienda Immersione.
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